Está comprobado que los seres humanos nos sentimos atraídos por lo exótico. Es más, el feeling que produce en nosotros lo novedoso, lo único, lo excepcional es tan sublime que nos puede llevar a superar las más endémicas antipatías, aunque sea sólo de forma temporal y sin que sirva de precedente. Puede que no exista un término científico para definir como concepto general esta irrefrenable pasión por lo inaudito, pero a menudo es posible encontrar nombres individuales para sus más notables manifestaciones. La más reciente y notoria, como ya se anticipó en números anteriores de esta revista, recibe en el mundo anglosajón el calificativo de “obamania“, expresión que en España se ha venido traduciendo como “obamamanía“.
“Obamaníacos” sin fronteras
La “obamamanía” no entiende de fronteras, no entiende de culturas, de razas o de colores de piel. No es más que el sentimiento común de que algo está cambiando en el planeta y toda la humanidad quiere ser partícipe de ello. No importa si la nacionalidad de una persona le permite o no tomar parte en la decisión final, expresar su deseo en las urnas, porque en realidad el conjunto de la opinión pública mundial y los medios de comunicación tomaron su decisión mucho tiempo atrás. En realidad, la noche del 4 de noviembre era sólo un momento para reafirmar lo que para entonces ya se había convertido en un clamor unánime: Obama será el primer presidente negro en tomar las riendas del país más poderoso de la Tierra.
Esta emoción compartida es la que hizo que millones de personas se echaran ilusionadas a las calles de EEUU, o siguieran con impaciencia en sus pantallas el minuto a minuto de las elecciones, de cuya intensiva cobertura ningún diario digital o cadena de televisión mundial quiso quedarse fuera. El despliegue de medios fue impresionante, inédito, sólo comparable con la masiva expectación de la ciudadanía. Podría decirse que actuaron las tensiones de la oferta y la demanda: los medios se esforzaron por ofrecer lo que su audiencia les estaba pidiendo. A toro pasado la pregunta que deben hacerse es: ¿misión cumplida?
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