Blogs, foros, chats, mensajes SMS, televisión en Internet y ahora Twitter: los dirigentes políticos hacen uso (¿y abuso?) de las nuevas formas de comunicación. Su objetivo (o incluso su obsesión) es claro, como explicó el investigador Dominique Wolton: “Los políticos que están bajo la presión mediática se imaginan que con estos nuevos medios de comunicación escaparán de la tiranía periodística y podrán establecer un vínculo directo con el público”. Prescindir de los medios para comunicarse prácticamente cara a cara con el elector potencial. Todo un sueño. Pero la práctica conoce sus límites: la multiplicación de los canales no significa una mejor comunicación política. Corre el peligro de derivar en un efecto de saturación.
Alain Juppé y Dominique Strauss-Kahn han sido los pioneros, con la apertura de sus blogs en 2004. El sitio de la asociación “Dèsires d’avenir” (“Deseos de futuro” en español), de Ségolène Royal ha jugado un papel primordial durante la batalla interna del Partido Socialista por la designación del candidato a la presidencia. Y Nicolás Sarkozy ideó durante la campaña el sitio NTSC para retransmitir los gestos y acciones del candidato. La comunicación de masas, pero dirigida, dispone ahora de una nueva herramienta (¿un gadget?), el Twitter.
Tras la apertura de los blogs, el descubrimiento de los chats y la popularización de los vídeos online, los políticos se han lanzado a la aventura de las redes sociales. Y Twitter es el más reciente instrumento en ponerse de moda para la comunicación.
“Me voy a Estrasburgo al periodo de sesiones. El jueves, el “sabelotodo” [Nicolás Sarkozy, N. de la R.] se jactaba de haber paralizado las huelgas en su país.” O también: “No entiendo por qué el Parlamento europeo está rodeado por las CRS [los antidisturbios franceses, N. de DaGOr] ante la llegada de Sarkozy. Creía que las huelgas desde ahora en adelante iban a ser inofensivas …” Este es el tipo de mensajes que el eurodiputado del PS Benoît Hamon [aquí su blog y su twitter, por cortesía de DaGOr] envía varias veces al día a su comunidad.
Pero no por teléfono, ni por correo electrónico, sino gracias a Twitter (“gorjeo” en español), un servicio al que puede acceder desde su ordenador. Maravillas de la tecnología moderna, esta herramienta le permite transmitir en tiempo real su agenda, sus pensamientos o su estado de ánimo. Basta con conectarse al sitio Twitter.com para postear un breve mensaje que será leído al minuto por todos los contactos de su red.
De este modo usted puede saber que, por ejemplo, el 26 de mayo Benoît Hamon estaba en Liubliana, y que el 17 de junio se manifestó en defensa de la jornada de 35 horas.
“La base de Twitter es la posibilidad de difundir entre todos sus amigos lo que está haciendo a cada instante. Eso es el microblogging”, explica Frédéric Coziz, consultor de innovación web.
Concretamente, los usuarios cuentan con 140 caracteres (aproximadamente el tamaño de un SMS) para decir lo que desee. Eso es tanto como decir que, con un tamaño tan corto, hay razones para ser escéptico respecto a su utilidad. Sin embargo, para los especialistas en los nuevos medios, como Joël Ronez, las ventajas de Twitter son innegables: “En primer lugar, es muy sencillo de utilizar. Además, puede exportarse: usted puede por ejemplo twittear desde su teléfono móvil”. Y, lo más importante de todo, es un servicio gratuito: “Puede darse cita con miles de personas al mismo tiempo sin abonar un solo céntimo”.
En consecuencia, no es de extrañar que los partidos políticos se hayan interesado por este sistema, a través del cual pueden tener informada a la militancia sin coste alguno. En los Estados Unidos, los candidatos para las elecciones presidenciales llevan mucho tiempo logrando extraer beneficio de las redes sociales. Barack Obama cuenta con 50.000 suscriptores a su cuenta de Twitter [N.de DaGOr: es este mismo instante son más de 55.000 y continua aumentando la cifra]. Los fans del candidato quedarán decepcionados: en ella se da la opinión de los expertos y no sus propias observaciones personales, a diferencia de lo que sucedía con Benoît Hamon… Pero al menos el sistema hace posible divulgar rápidamente las cifras de los sondeos o la información de las últimas encuestas sobre intención de voto. Y, sobre todo, ha facilitado la recaudación de fondos para el senador demócrata.
Al otro lado del Atlántico, el éxito es tal que Twitter ha organizado recientemente un debate sobre nuevas tecnologías entre los representantes de los dos aspirantes a la Casa Blanca, Barack Obama y John McCain. Un enfrentamiento reducido a slogans de 140 caracteres…
En Francia todavía está lejos de cosechar el mismo éxito. Creado en marzo de 2006 en San Francisco, Twitter actualmente censa sólo unos 6.000 usuarios en “L’Hexagon” [Francia es conocida como el hexágono, N. de DaGOr] una gota de agua entre los dos millones de franceses que utilizan Facebook. Entonces, ¿cuál es su interés? En primer lugar, la velocidad a la que permite propagar la información. “Tres millones de mensajes son publicados diariamente en Twitter”, apunta Nicolás Vanbremeersch, alias Versac, uno de los bloggers políticos más populares de Internet. “Es una centrifugadora que gira muy deprisa, con muy poca gente”. Por otra parte, consciente de los límites de la Red, Versac (Versac.net) acaba de anunciar un alto en la publicación de su blog, discutiendo el fenómeno de la “blogoinfluencia”.
La mayor parte de los miembros de Twitter son en realidad líderes de opinión, porque la inmensa mayoría poseen ellos mismos su propia red de envergadura. Dagrouik es el autor del blog Intox2007.info, y partidario de la política de Benoît Hamon. “Un día –cuenta- ví a un miembro de la UMP que decía algo absurdo por televisión. En un segundo se lo dije a mis amigos en Twitter y lanzamos una movimiento masivo contra él a través de nuestros blogs”. Esta rapidez puede ser suficiente para crear el “zumbido” en la web. Pero esto no es todo. Al igual que otras redes sociales, Twitter permite a los políticos acercarse a sus electores.
Philippe Juvin, alcalde de la Garenne-Colombes (Hauts-de-Seine) y secretario nacional de la UMP responsable de federaciones profesionales, ha sido uno de los primeros políticos en unirse a Twitter. Para él, “se trata de uno de los instrumentos indispensables para la cercanía política”. Hortense Arenque comparte su opinión. Esta candidata del Modem en Loiret para las legislativas de 2007 utilizó Twitter para hablar de sus acciones durante toda su campaña. “Estaba en una de las circunscripciones más amplias de Francia, no podía lle
gar a todos los rincones. Las redes sociales me permitieron mantener un contacto directo con mis conciudadanos”. Por el momento, Hortense Arenque no ha ganado las elecciones.
¿Acabará por desarrollarse esta tendencia? “Esto corre el riesgo de popularizarse”, sentencia Joël Ronez. “Desgraciadamente, en política, todo se queda en una estrategia de comunicación. En estos casos, mostrar lo que se hace es más importante que hacerlo verdaderamente …”
Artículo original (en francés): Twitter, la nouvelle arme des politiques
Autora: Marie Maurisse (diario Libèration)
Traducción propia – Cualquier corrección o aclaración será agradecida (mi francés es pésimo xD)






[...] En los últimos tiempos, ya se venía detectando en el gremio de los representantes políticos (especialmente los más jóvenes) una insuitada tendencia a establecer vías directas de comunicación con su electorado por medio de las nuevas tecnologías. Se trata, como apunta el artículo de Politico, de una forma de comunicación vertical, de abajo arriba (”up-to-the-second”) en la que el legislador de turno expone sus ideas, razones y objetivos al vulgo a menudo sin esperar respuesta o atender las réplicas. [...]