La democracia es ruidosa
Abril 6, 2008 por DaGOr
Tras el fracaso electoral de Izquierda Unida, que como se ha repetido por activa y por pasiva desde la directiva federal del partido ha sido consecuencia de un acentuado “tsunami bipartidista”, han dejado de tener sentido las iniciativas parlamentarias. Con un sólo diputado (dos, si tenemos en cuenta el de ICV) no se llega a ninguna parte, especialmente si los apoyos dentro del arco parlamentario que puedes congregar se reducen a los de otros partidos en tu misma situación de impotencia política (nuestros hermanos en la adversidad, con UPyD como máximo damnificado a nuestra estela).
Por ello, Gaspar Llamazares, incansable defensor del “cambio de izquierdas”, ha propuesto a la Comisión Permanente de la federación que elabore un plan de movilización social que recabe en las calles el apoyo que mediante el “voto útil” y el “voto del miedo” nos arrebató el PSOE en las urnas. Apoyo obrero, apoyo proletario, que han de ser el motor que derribe al bipartidismo ante la evidente pasividad de Gobierno y oposición, principales beneficiarios de la injusticia antidemocrática que por nombre lleva “Ley D’Hondt” y por bandera la polarización del electorado.
Así que, queridos lectores, independientemente de si os consideráis socialistas, peperos, de UPyD (¿se diría upeyderos o upeydistas? xD), republicanos, monárquicos, derechistas o izquierdistas; os llamo a que ejerzáis el que, a mi modo de ver es vuestro derecho y deber ciudadano fundamental: la defensa de la democracia.
¿Cómo puede ser justo un sistema que anula el voto de casi un millón de españoles e impide que se escuchen voces de mayor peso que otras cuya soflama encontramos hasta en la sopa? ¿Cómo puede ser una democracia justa y fuerte con una discriminación de base tan evidente como indignante?
La solución no puede venir sino de la calle, de la movilización, de la protesta. “La democracia es ruidosa”, dijo uno de los padres de nuestra Constitución, y nuestro deber es garantizar que se escuchen todos los sonidos, independientemente de a quién molesten.
Nos vemos bajo las pancartas. Salud y república.










